Cuando un propietario alquila un piso, uno de sus grandes miedos es qué hacer anta un posible inquilino moroso. Por ello os vamos a contar unas pautas que tenéis que tener muy presentes, y que os guiarán para saber cómo echar a un inquilino moroso de la forma más eficaz.

Pautas Legales para echar a un inquilino moroso

La situación en la que nos podemos encontrar, donde tenemos un inquilino moroso, que no nos paga, tiene solución, pero el problema es, que puede ser un proceso lento y tedioso como pocos.

Como en todo problema siempre hay una solución, y unas pautas que nos pueden ayudar a agilizar y optimizar el proceso.

No debemos olvidar que ahora debemos de estar más prevenidos, ya que la morosidad en España ha aumentado en los últimos años por varias causas y circunstancias. De hecho durante los meses de confinamiento la morosidad se triplicó del 5% al 15%.

Echar a un inquilino por impago

Por ley un propietario tiene derecho a cobrar el alquiler a su inquilino sin excusas, es decir, si no se llega a un acuerdo entre ambas partes, nada exime a un arrendatario de sus obligaciones con el pago del alquiler.

También debemos de tener en cuenta que si durante el confinamiento se negoció una parada del alquiler, no debe sirve como pretesto a día de hoy, para no seguir pagando.

Lo primero de todo es estar alerta a los primeros indicios de un posible moroso y problema de impago del alquiler, y esto suele suceder cuando comienzan los retrasos de los pagos o el inquilino pide alargar el plazo.

No es nada recomendable esperar a que el problema se haga mayor, y el propietario debe de tratar el tema en cuanto haya retrasos, pero de una manera conciliadora.

Cómo echar a un inquilino moroso de forma legal

El primer paso es hacer una comunicación firme al inquilino moroso. Esto se hace mediante una comunicación escrita que debe quedar registrada, que puede ser mediante burofax.

En esta comunicación oficial, debe constar la cantidad a deber y el plazo máximo que se le da al arrendatario para pagar, lo más aconsejable es un mes. Si en este tiempo el inquilino no ha pagado la deuda correspondiente, se puede comenzar con la demanda o el procedimiento de desahucio.

cómo echar a un inquilino moroso

Demandar al inquilino moroso

Para demandar a un inquilino por impago se puede optar por interponer una demanda que el juez tendrá que admitir a trámite, pero lo más aconsejable es acudir antes a un especialista y abogado.

Una vez admitida la demanda, el secretario judicial da 10 días de plazo al arrendatario para solventar la deuda antes de continuar el proceso.

El inquilino tiene 3 opciones:

  • Desalojar la vivienda,
  • Pagar lo debido
  • Oponerse a la demanda.

En caso de oponerse a la demanda, deberá de alegar que no corresponde o que el propietario no le reclamó las cantidades adeudadas. Este período suele ser un simple trámite, ya que en la mayoría de los casos la demanda sigue adelante hasta llegar al desahucio.

Desahuciar al inquilino por impagos

Cuando ya se han agotado todas las vías más conciliadoras y dialogantes, toca la vía del desahucio. Esta vía es la menos recomendable y deseable, ya que puede tardar de media 8 meses. Tampoco asegura que se devuelvan las cantidades adeudadas, por las que habrá que seguir reclamando aunque el desahucio se lleve a cabo. Debemos también tener en cuenta el gasto extra en abogados.

Cuando por fin se termina el proceso de desahucio, el propietario puede recuperar su vivienda, pero no por ello el dinero que se le debe. Es entonces cuando el inquilino deberá abandonar el piso y la ley lo respalda, de manera que si no desaloja la vivienda en el plazo estipulado, la policía puede intervenir.

Cuánto se puede tardar en echar a un inquilino moroso

En España de media se tarda 8 meses en poder ejecutar un desahucio. Como mínimo son 6 meses, de no ser que el inquilino acepte la demanda. En este caso puede ser cuestión de días.

Lo que nunca se debe hacer con un Inquilino moroso

A veces los propietarios pueden optar por medidas intimidatorias para forzar la marcha del arrendatario que no paga. Esta clase de medidas no son nada aconsejables:

  • Cambiar la cerradura
    Es totalmente ilegal. Se debe tener en cuenta que cuando se alquila una vivienda se cede el uso, y sólo un juez puede impedirlo.
  • Cortar suministros
    Según la ley, estamos en el mismo caso que en el cambio de cerradura, ya que se está impidiendo al inquilino disfrutar de dicha vivienda.
  • Amenazas por parte del propietario
    Esta línea nunca se debe cruzar, ya que es una actitud condenable desde el punto de vista legal.
  • Vender la casa
    Si se pone la casa en venta se está incumpliendo la ley, ya que el inquilino tiene derecho antes que nadie a la adquisición de la vivienda en el caso de que el propietario quiera venderla, y el no pagar la renta no le exime de este derecho.
  • No mantener la vivienda habitable
    El propietario no puede dejar de cumplir sus obligaciones, aunque el inquilino incumpla las suyas, ya que en caso de no atender al mantenimiento general del piso, el arrendatario podría justificar el impago de su alquiler, lo que complicaría y alargaría el proceso.

Cómo prevenir o protegerse frente a un inquilino moroso

Sin lugar a dudas, lo mejor es prevenir antes que curar. Por ello lo más aconsejable, es estar preparados ante una situación de este tipo, teniendo un servicio que nos garantice el cobro de nuestro alquiler además de facilitarnos el proceso de desahucio si hiciera falta.

Desde PROPIETARIO SEGURO te podemos ayudar a estar 100 %protegido ante un problema de morosidad, porque somos mucho más que un seguro de impago de alquiler, ya que te podemos garantizar el cobro de la renta puntualmente, además de tramitarte cualquier demanda o proceso de desahucio si así fuera necesario, ahorrándote los costes del proceso.